Por Alfredo Antonuccio (*), especial ara NOVA.
Sabido es que después de más de siglo y medio (y me quedo corto) de hacer valer sus valores y propósitos de la patria agro exportadora en el marco del más rancio liberalismo conservador oligárquico, estos muchachos de la Confederación Rurales Argentina (CRA) insisten con sus embestidas más reaccionarias. Es que en los últimos tiempos no le fueron favorables las acciones políticas destituyentes al gobierno nacional y popular peronista que encabeza Cristina Fernández.
Este último día 19 de marzo, el líder de las patronales agrarias, Mario Llambías, presidiendo un acto realizado por la CRA y la Carbap pampeana en Junín, hizo gala de la intolerancia reaccionaria que lo caracteriza. Coincidió dicho evento en vísperas de una fecha que no olvidaremos más en la historia: el 24 de marzo.
El “pastor” del “campo” subió al estrado e hizo alarde de un discurso que, si uno no supiera su procedencia, daba realmente vergüenza ajena escuchar. Hubo que escuchar frases, en alusión al gobierno nacional, como “hay muchos que quieren reemplazar nuestra bandera nacional por un sucio trapo rojo”.
Frases de este tipo únicamente pueden emanar de dinosaurios nativos, semejante a las del genocida Menéndez, que con seis cadenas perpetuas (por ahora) sigue profiriendo el discurso de una guerra para exterminar al “cuco marxista”.
Como si fuera poco, este representante de la más rancia oligarquía se dio el lujo de decir que “hay que trabajar para cambiar al gobierno nacional”. En otro pasaje de su intervención, agregó que “acá nos quieren destruir para poner un proyecto que va en contra de lo que todos nosotros defendemos”.
¿Qué defienden? Ya lo sabemos. Realmente insólito el desparpajo de cinismo del que este señor hace gala en su discurso en la ciudad de Junín.
Si hacemos un poco de memoria, recordemos que Junín fue la sede del XXV Congreso de Carbap, en el que su entonces presidente, Jorge Aguado (luego fue secretario de Agricultura de Roberto Viola y gobernador de la provincia de Buenos Aires con Leopoldo Galtieri) hizo un discurso netamente golpista. La CRA representa, junto a la SRA, lo más conservador de las asociaciones del agro, y coinciden en su ideología pro libre mercado sin intervención estatal. Debemos agregar, al respecto, que fue la Sociedad Rural la que el 24 de marzo de 1977 (al cumplirse el primer aniversario del golpe) apoyó al gobierno de facto con una solicitada titulada “La Sociedad Rural al País”, que fue publicada en los principales diarios nacionales de la época.
Estos individuos, además, como golpistas crónicos a los gobiernos populares, hicieron en 1975 cuatro paros (lockout) durante todo ese año; y lo remataron junto a todas las demás patronales, en las vísperas del golpe sangriento de 1976, es decir, en febrero de ese mismo año.
No queda mucho por agregar a todo esto. Simplemente reflexionar y actuar, en el marco de las vías democráticas, para que la casta a la que pertenecen estos señores que se creen dueños del país y sus riquezas no logren sus propósitos antipatrias.
(*) Diputado bonaerense del FpV-PJ.