Por Isaac Quispe Rojas de la redacción de NOVA
Ballet, Coro y Orquesta estables, talleres de producción escenográfica y de vestuario, Camerata y trabajadores de informes, de servicios generales, de termomecánica y auxiliares del Teatro Argentino de La Plata se sumaron desde este mediodía a la función artística de protesta en la explanada del edificio ubicado en calle 51 esquina 9.
En el marco de la jornada, Rosendo Medina, de visitas guiadas, le relató a NOVA que desde hace años vienen sufriendo el abandono por parte de las autoridades que no invierten en los elencos para la producción propia y, también, "todo lo que tiene que ver con la cuestión edilicia".
Medina reconoció que si bien se ha hecho una inversión grande para cambiar la fachada, lo real es que el edificio por dentro "se cae a pedazos. Hay cuestiones muy graves de seguridad para vida de los trabajadores e inclusive del público", y advirtió que las instalaciones no están en las condiciones "que debería estar para poder funcionar".
Por su parte, la violonchelista Malena Medone detalló que en la Orquesta Estable falta cubrir unos 20 puestos a raíz que fueron quedando vacantes por las jubilaciones o retiros. "Tenemos que hacer concurso para cubrir algunas vacantes que hay en el organismo", precisó.
Desde la orquesta y el coro "esperamos con ansias" que se solucione el problema en la sala Alberto Ginastera que está en obra, porque "supuestamente iban a reparar la maquinaria, pero todavía no sucedió", indicó Medone.
Con la sala principal cerrada "no podemos producir ni operas ni ballets", protestó Medone, que abogó por sus compañeros que tienen que cumplir sus recategorizaciones para la carrera administrativa.
Asimismo, los trabajadores exigieron a las autoridades provinciales y al director Martín Bauer que completen de manera urgente el plan de puesta en valor del edificio en los términos que ellos mismos se comprometieron para el corriente año. Además, requirieron que se destinen los fondos adecuados para la producción propia
En medio de la función de protesta, los artistas apuntaron contra el Ministerio de Gestión Cultural, conducido por Alejandro Gómez, porque profundizaron la situación crítica y de abandono del segundo Coliseo lírico de la República Argentina y primero de la provincia.