Por Sebastián Girona (*)
Luego de las recientes y traumáticas inundaciones que han sufrido los habitantes de algunos barrios porteños y La Plata, quienes van retomando su vida cotidiana y volviendo a sus actividades, es importante poner atención a como quedan las personas que han sufrido las inundaciones después de todo lo ocurrido. Debemos ubicarnos y tomar conciencia que las personas que han sufrido dichos infortunios están atravesando una crisis, tanto económica como psicológica y emocional. Seguramente muchos de ellos no pueden dormir bien, algunos estarán más irritables, más ansiosos, angustiados, etc.
Frente a toda crisis psicológica es clave trabajar en que esta no se convierta en un trastorno definido como puede ser una depresión, un trastorno de ansiedad o estrés post traumático. Para ello es fundamental que estas personas puedan recibir un tratamiento psicológico de apoyo que pueda prevenir, contener y que los ayude a reconstruirse psicológicamente. Asimismo, también es de vital importancia que haya presencia de las redes sociales de cada uno, como familia, amigos, compañeros de trabajo, conocidos, etc.
Además de todo esto, hay otro factor que es muy importante y es el que tiene que ver con la resiliencia. La resiliencia es la capacidad que tienen las personas para resistir una dificultad, poder superarla y hasta incluso, a veces, salir fortalecidos de esa adversidad. La resiliencia depende de cada uno pero los factores sociales arriba mencionados pueden fortalecerla y potenciarla.
(*) Licenciado en Psicología. M.N. 44.140