Tras más de un mes sin poder desempeñarse, feriantes desalojados del Parque Saavedra se movilizaron a Desarrollo Social para reclamar una reubicación y denunciaron el silencio del municipio y la provincia.
Los vendedores ambulantes desalojados del Parque Saavedra volvieron a reclamar este miércoles por la falta de respuestas del municipio y la provincia. Con la consigna “trabajar en la calle no es delito”, se movilizaron hasta la sede de Desarrollo Social, en 7 y 49, para exigir una reubicación que les permita volver a trabajar.
“Llevamos 35 días sin trabajar. Algunos teníamos unos pesos ahorrados, pero hay compañeros que no tienen nada. Hay gente grande, chicos que estudian, abuelas que mantienen a sus nietos. Están sobreviviendo como pueden”, explicó una de las vendedoras a NOVA, que denunció que el intendente se niega a recibirlos.
La situación se repite entre los trabajadores. “Somos del Parque Saavedra y hace 40 días que no tenemos trabajo ni para correr. No nos dan ni un acuerdo, nada. Se esconden, no nos reciben”, dijo Carmela, otra de las feriantes afectadas. En la misma línea, remarcaron que el único planteo es contar con un espacio físico para poder vender, sin pedir bolsones ni asistencia extra.
Matías, uno de los manifestantes que oficia como vocero, advirtió que la única propuesta oficial es la reubicación en 96 y 107, que consideran insuficiente. “Eso no es adecuado ni conveniente. Por eso seguimos sin trabajar. La gente se rebusca como puede, pero en vez de resolver el problema, lo multiplican en otras ferias”, señaló.
La protesta generó un fuerte caos vehicular en la zona céntrica y volvió a poner sobre la mesa un conflicto que golpea a decenas de familias trabajadoras. Mientras tanto, el silencio oficial agrava la tensión y mantiene a los vendedores en una situación desesperante.