Tras un mes de incertidumbre, los trabajadores de la histórica acería decidieron ocupar las instalaciones, acompañados por la UOM, en reclamo del pago de salarios atrasados y la reactivación de la producción.
La tensión en la planta de Acería Berisso alcanzó su punto más alto este viernes por la mañana. Cansados de promesas incumplidas y negociaciones sin resultados, los empleados -respaldados por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)- tomaron pacíficamente las instalaciones situadas en 128 y 62, exigiendo una solución inmediata a la crítica situación laboral que atraviesan.
Así se iban los dueños de la fábrica Acerías de Berisso que quiere despedir a más de 20 operarios y que adeuda meses de salarios a más de 52 trabajadores. pic.twitter.com/jDoJIXP5nl
— Riso Balvidares (@RisoBalvidares) October 24, 2025
El conflicto se arrastra desde hace semanas, con salarios adeudados, suspensiones y una parálisis casi total de la actividad. “Ya no podemos seguir esperando. Tenemos familias detrás y necesitamos respuestas”, expresaron los delegados durante una asamblea improvisada frente a los portones de la planta.
Desde el gremio, adelantaron que la medida se mantendrá hasta que la empresa se siente a negociar seriamente. En tanto, el municipio de Berisso y el Ministerio de Trabajo provincial fueron notificados para mediar y evitar un mayor escalamiento del conflicto.
Acería Berisso, fundada hace más de cuatro décadas, fue durante años un símbolo de la industria metalúrgica local, generando empleo y movimiento económico en toda la región. Hoy, su futuro pende de un hilo, y sus trabajadores luchan por no dejar que se apague esa llama.