En 8 y 35 el arte callejero del fútbol ensució un mural de más de 50 metros. Desde hace varios años la ciudad viene sufriendo el vandalismo con aerosol y pintura. Ya sea en casa, escuelas, hospitales, comercios, Iglesias u hogares.
Las pintadas no solo se tratan de mensajes futboleros como en este caso, sino también temáticas políticas y también reinan los garabatos inentendibles.
Están cansados los vecinos de reclamar y por ende deben afrontar los costos que conlleva un frente de hogar limpio. Vienen sufriendo el vandalismo gráfico de un grupo urbano minúsculo que marca presencia pintando barrio por barrio.
La explanada de 8 entre 35 y 36, la parte de atrás del Monasterio Regina Martytum y San José de Carmelitas Descalzas, fue intervenida por hinchas futboleros del club Gimnasia. Según vecinos era un grupo temeroso y numeroso que al compás de música y alcohol grafitearon todo.