La mugre y descontrol por parte de los cartoneros es total. Siempre se ve este panorama en los 800 contenedores distribuidos en 400 cuadras del casco urbano de la ciudad y centros comerciales de las localidades de Los Hornos y City Bell.
Los vecinos, alarmados y desolados por este panorama, dan alerta a la Policía o al 147 para frenar este desquicio de los individuos que circulan con carrito.
Emplazados en las esquinas o a mitad de cuadra, dejan tremendo basural y olor nauseabundo en la acera. Después, con el viento o la lluvia, va a parar a la boca de tormenta. “Así, con este accionar, se inunda toda la ciudad” reflexiona un frentista indignado con el actuar de los linyeras.
El fuerte olor nauseabundo y el impacto en la salud son las principales preocupaciones de quienes transitan y trabajan en la zona, que se encuentra a escasos metros del Centro Comercial de calle 8.