En los últimos días, se han registrado reiteradas denuncias por la sustracción de tapas de ABSA y EDELAP, elementos que terminan siendo vendidos en el mercado clandestino.
Si ya de por sí las veredas y calles de la ciudad representan un riesgo para peatones y vehículos debido a los baches, el robo de tapas metálicas de la vía pública —como las de las conexiones utilizadas por los bomberos y las de agua potable— ha sumado un nuevo peligro para los transeúntes.
Uno de estos hechos ocurrió en la intersección de Diagonal 76 y calle 18. Tras los constantes ataques vandálicos que se vienen reportando, muchos pozos quedan al descubierto y sin señalización, lo que aumenta el riesgo de accidentes, especialmente en horarios de poca visibilidad.