Los empleados de la obra social de jubilados concretaron este miércoles otra jornada de protesta en la delegación local, exigiendo la reapertura de negociaciones salariales tras 300 días sin aumentos.
Como cada miércoles desde hace varias semanas, los trabajadores del PAMI La Plata nucleados en una mesa sindical realizaron un ruidazo frente a las oficinas para visibilizar su reclamo por la falta de paritarias y el deterioro de las prestaciones que brinda la institución.
La medida de fuerza responde al malestar generado por la erosión salarial que sufren los empleados tras 300 días sin incrementos, mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo.
Según explicaron los manifestantes, la situación se agrava mes a mes, dificultando cada vez más llegar a fin de mes y generando mayor endeudamiento en las familias.
Durante la protesta, los dirigentes gremiales expusieron a los afiliados los motivos de la medida y leyeron un documento del Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados del PAMI (SUTEPA), donde expresan su posición institucional.
"Somos orgullosos trabajadores y trabajadoras de una institución que brinda salud a la mayoría de las personas mayores del país y pretendemos salarios que nos permitan brindar seguridad económica a nuestras familias", señala el texto leído durante el ruidazo.
Los empleados denuncian que desde la asunción del actual gobierno nacional, el bienestar de las familias trabajadoras se convirtió en la "variable de ajuste" de la política económica.
Además, alertan sobre el deterioro de los derechos laborales y el achicamiento de las condiciones que protegen a los trabajadores.
El documento sindical concluye con un llamado a "retomar el protagonismo de todas y todos para recuperar derechos y avanzar hacia una sociedad cuyo norte vuelva a ser el bienestar general y la justicia social".