La sudestada generó una importante crecida del Río de la Plata que alcanzó los 3.30 metros, afectando a las regiones ribereñas del territorio bonaerense, donde muchas familias debieron ser evacuadas porque el agua ingresó a sus hogares. El caudal estuvo recargado por las fuertes tormentas de la Costa Atlántica y las lluvias del Litoral, sumadas al viento del sudeste, que en la noche del miércoles sopló a 24 kilómetros.
En Ensenada, los 50 evacuados fueron llevados al SUM del barrio El Molino: “El Municipio estuvo en todos los sectores de Punta Lara con el conjunto de los vecinos. Desplegamos el Operativo de Evacuación con 70 maquinarias, vehículos y personal de la Comuna”, explicó el intendente Mario Secco en diálogo con NOVA.
En Berisso, el director de Defensa Civil, Conrado Barrueco, informó que hicieron recorridos para asistir a los vecinos: “Ya pasadas las 21 horas el río estaba alcanzando los 3.25 metros y, se estaba procediendo a la evacuación de vecinos que viven en la Isla Paulino, fundamentalmente en la zona del camping, también en La Balandara”
En Quilmes, donde hubo terrenos anegados en las avenidas Cervantes y Yoldi (cercanas a la costa) y donde las complicaciones llegaron hasta la zona de la autopista Ricardo Balbín, a unas 15 cuadras del río: "El operativo empezó a las 17, con el apoyo de los bomberos. Estamos trayendo y sacando gente de sus casas para que después puedan utilizar el sistema de transporte público", indicó anoche Juan Mendizábal, secretario de emergencias de Quilmes.
En Zona Norte, Tigre se vio afectada por el fenómeno, con anegamientos en las calles Victorica, Saldias y Lavalle. También existieron dificultades en el Delta, donde 22 personas debieron ser rescatadas de los campings isleños.