Las carteleras de las carnicerías lucen un aspecto similar al de los murales urbanos en tiempos de elecciones políticas: precios borrados y tachados una y otra vez. Los comerciantes están desorientados por las continuas variaciones en los precios a causa de la devaluación: los aumentos de la semana pasada rondaron en el 20%.
NOVA recorrió varias carnicerías de la región y evidenció que los coletazos de la inflación no se apiadaron de este rubro. Con opiniones diversas en algunos aspectos, los comerciantes coincidieron en que el gobierno nacional desconoce los avatares de la carne hasta llegar al plato de las familias.
“El gobierno dice que aumentó el consumo y eso es todo mentira. En vez de hacer análisis tiene que observar el camino de la carne hasta que llega a la heladera, para entender la situación: hay que pagar insumos, firlot y vacunas para la cría que son importados y en dólares, hay que abonar IVA, transporte y cientos de cosas más”, reconoció Gustavo Cabrera a este portal, dueño de una famosa carnicería en el Barrio 5 de mayo de Ensenada.
Con respecto al consumo de la gente, Cristian de la carnicería “Un Aplauso para el asador” de 44 entre 14 y 15, se paró desde otra vereda: “Los precios suben porque la gente compra, si la gente se aliara y se pone firme, obliga a toda la cadena a bajar los precios. Si el tomate se va a las nubes, la gente compra igual. Hoy se llevaron peceto para hacer estofado, que sale 79 pesos el kilo, habiendo cortes mucho más económicos”.
Cabrera manifestó que “la carne va de la mano con la inflación, a pesar que en las carnicerías absorbimos muchos aumentos para que no repercutan en las góndolas. Ahora es insostenible, si no subís no podes mantener el negocio abierto”, agregó.
Por otro lado, otro punto en que coincidieron estos carniceros es en que la carne que ofrece el gobierno es de otra calidad y que Alberto Samid, empresario del rubro, habla por todos los rincones porque está subvencionado. Hace pocos días el “rey de la carne” anunció que va a abrir un local en el centro platense.
“El asado estaba en 54 pesos y escaló a 68. En la semana varió 2 o 3 veces, algunos días volvió a subir y en otros bajó. Lo descoloca a uno y al mismo consumidor”, agregó Cristian.
Por su parte, el ensenadense concluyó: “Los carniceros tienen que pagar alquileres, servicios, empleados, entre varios gastos. En esta época es común el aumento, pero no de esta manera. Muchos negocios no lo van a superar y van a terminar cerrando”.
Roces entre el gobierno y empresarios
Mientras, el gobierno nacional cargó ayer, a través del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, contra los grupos que buscan “especular” con los precios de la carne vacuna, y advirtió que el secretaría de Comercio Interior, Augusto Costa, “va a actuar” para que se retrotraigan sus valores al 21 de enero último.
Luego de la devaluación del peso de cerca de 23 por ciento en enero, los precios de la carne aumentaron 20 por ciento y, en promedio, 30 por ciento comparado con noviembre del año pasado, aunque en algunos cortes la suba fue del 50 por ciento.
“Trabajamos a través de la Secretaría de Comercio para retrotraer los precios de la carne, pero hay un conjunto de especuladores, intermediarios, que ha establecido un mecanismo de incremento artificial del precio del ganado para presionar por exportaciones del país”, denunció ayer Capitanich.
Al respecto, Miguel Schiariti, titular de la Cámara de la Industria de Carnes (CICCRA), objetó ayer la “falta de conocimiento absoluto” que exhibe el jefe de Gabinete sobre el funcionamiento del “mercado” de carnes y dijo que la suba fue fundamentalmente por “un problema climático”.
“Esta -dijo Schiariti- es otra desafortunada intervención de Capitanich sobre los empresarios” del sector cárnico, a quienes sindicó como especuladores por promover una suba promedio del 20 por ciento, y en algunos casos de hasta el 50 %.
Estimó que el precio futuro de la carne “va a aflojar, ya que el consumidor no va a convalidar una milanesa a 70 pesos, por eso este aumento se va a retrotraer, aunque no creo que en su totalidad”.
“Probablemente -dijo el referente del sector frigorífico- no se retrotraiga el precio a los valores desde donde se originó la suba porque el precio de la carne no solo tiene el componente de la materia prima: sino que también tiene el tema del transporte y ahí el combustible mostró una suba del 30% este año”.