Tras un llamado efectuado al 911 este jueves por la mañana, que informaba disturbios en la calle 12, entre 90 y 91 del barrio Monasterio, la Policía concurrió al lugar y se encontró con una increíble situación: dos hombres alcoholizados, uno de los cuales era un ladrón con antecedentes y el otro, un sargento de la Bonaerense.
Ambos sujetos, que se encontraban causando daños en la vía pública, se resistieron a ser identificados. Aunque el policía le pegó un golpe en la cara a uno de sus colegas, mientras gritaba que "tenía aguante y no se iba a dejar requisar", entre varios agentes lograron reducirlo. Fue en ese momento cuando su compañero reaccionó e hirió a otros dos efectivos.
De inmediato, llegaron refuerzos policiales y ambos individuos -quienes serían amigos “del barrio” desde la infancia- quedaron detenidos.
La causa fue caratulada como "atentado, resistencia a la autoridad y lesiones" y será investigada por la fiscal Ana Medina. Asimismo, desde Asuntos Internos desafectaron de la fuerza al policía involucrado en los hechos.