Ya emigró de La Plata, pero dejó su marca. “Pepe” Albistur desembarcó en la ciudad de las diagonales para encarar la campaña del disperso universo kirchnerista local sin darse cuenta de que tal empresa era imposible: la atomización del avispero K no permitía la confección de una estrategia publicitaria acorde a las circunstancias.
Hoy Albistur revista en la ciudad de Buenos Aires, encargado de la campaña de Daniel Filmus, el candidato a jefe de Gobierno porteño elegido por CFK.
Sin embargo, sus planes eran otros. Una vez que puso un pie en La Plata, el objetivo era impulsar a uno de los candidatos “K” para, posteriormente, ubicar a su mujer, Victoria Tolosa Paz, en algún puesto de la Intendencia o, en su defecto, en la lista. “La quiere de candidata a algo”, cuentan. De hecho, lo intentó en 2007 y en 2009, con idénticos resultados.
Repasemos. Hace cuatro años, Albistur le pidió al por entonces intendente Julio Alak una ubicación de privilegio para Tolosa Paz en la nómica K. El jefe comunal se negó, pero a cambio le otorgó al ya ex funcionario la concesión de la publicidad en las paradas de colectivos, usufructo del que “Pepe” gozará hasta 2012.
En las últimas elecciones legislativas, el ex secretario de Medios le hizo el mismo pedido a Pablo Bruera, quien también se negó. Lógicamente, Albistur terminó peleado con los dos. Por eso no son pocos los operadores que se preguntan quién le queda en la ciudad al ex funcionario nacional para enemistarse.
Abortadas ya esas pretensiones, “Pepe” volvió al paño porteño dispuesto a que, esta vez, no se le escape la victoria del candidato K.
Pero, ¿qué fue lo que pasó en La Plata? Acosado por las causas judiciales que arrastra desde su época de secretario de Medios de la Nación, Albistur llegó con el claro objetivo de desbancar al intendente Bruera. Sin embargo, el escenario con el que se encontró, a la luz de los acontecimientos en la capital bonaerense, fue otro.
Así, a la ya endémica dispersión del universo kirchnerista local -todos quieren ser candidatos, imponiendo sus figuras por sobre la representación del proyecto nacional- se le sumó la nueva realidad política de la Octava Sección. El intendente Bruera no ha dejado vacantes libres para el desarrollo de sus eventuales adversarios kirchneristas, tanto en términos políticos como de gestión. Hoy en día resulta inapelable –señalan los principales operadores del sector- que el gobierno comunal asumió la representación de los gobiernos nacional y provincial en La Plata, lo cual no ha dejado flancos libres para los intentos organizativos del resto de los integrantes del difuso mapa K.
Ese fue el baldazo de agua fría que recibió a Albistur en la capital bonaerense. De todos modos, perseverante, el ex funcionario intentó instalar candidatos. Hoy ya se dio cuenta de que no puede, certeza que lo arrojó a la ciudad de Buenos Aires, donde se siente más cómodo.
De todas maneras -según dejan filtrar en su entorno- la derrota en La Plata no quedará así, porque el ex mandamás de la pauta oficial se propone ahora desbancar como sea a Pablo Bruera del sillón de calle 12. No importa con quién y con qué medios. No importa la manera en que se accede al objetivo. No importan las ideas, la gestión, la ideología o la construcción. Lo único que los desvela hoy es lograr arrebatarle la Intendencia a Bruera, que no se muestra ansioso por anunciar candidaturas, del mismo modo que lo hacen el gobernador Daniel Scioli y la presidenta Cristina Fernández.
Mi pasado me condena
Cuando se fue del Gobierno, en 2009, “Pepe” Albistur estaba acosado por la Justicia, lo que precipitó su salida.
Siendo el funcionario más rico del gabinete detrás de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, “Pepe” venía en la cuerda floja señalado por la distribución discrecional de la publicidad oficial. Durante su gestión, el Gobierno multiplicó el gasto en pauta oficial: pasó de 46 millones iniciales a 396 millones el año pasado. Y en el primer semestre del 2009 ya llevaban gastados 622 millones.
De hecho, tras la investigación de una revista en septiembre del 2007, en la que se detallaba el desvío de publicidad del Estado a la productora de su ex novia Nara Ferragut, la Justicia le inició un expediente por manejos arbitrarios con la pauta oficial.
No es la única causa, porque Albistur tiene otros dos expedientes abiertos: uno por enriquecimiento ilícito y otro por supuestas negociaciones incompatibles con su cargo. La Justicia sospecha que varias de las empresas seleccionadas por el Gobierno para hacerse cargo de la publicidad oficial en la vía pública tienen vinculación con Albistur o con su familia.
Según la última declaración jurada que presentó ante la Oficina Anticorrupción, “Pepe” tiene una fortuna de 10.686.360 pesos. Además, en el 2007 le compró a Susana Giménez una casa en el country Tortuguitas, y hoy vive en su mansión de 700 mil dólares en el barrio privado Grand Bell, en las afueras de City Bell.
Uno más entre los caciques frustrados
Lo que desmoralizó a Albistur en La Plata es que, en el universo K, todos quieren ser candidatos a intendente, pero ninguno supera el 2 por ciento de los votos.
Las inquietudes –razonó el ex funcionario- no son pocas. ¿Quién se va a hacer cargo del fracaso luego de las primarias? ¿Cómo se dará la “fuga” tras la derrota a manos del bruerismo?
En términos electorales, ninguno de estos trasnochados kirchneristas cuenta con el acompañamiento popular. Los únicos militantes que pueden reunir -señalan algunos operadores de la región- son rentados con fondos de las cooperativas. Era difícil que de una estructura tan viciada y endeble pudiera surgir un candidato con posibilidades reales se sentarse en el sillón de calle 12. Por eso se hizo necesario mirar a Capital.
Fuente: Infosur.