Política
Elecciones

"Outsider" por el Cambio

Patricia Bullrich con su nuevo sequito de dirigentes. (Dibujo: NOVA)
Patricia Bullrich con su nuevo sequito de dirigentes. (Dibujo: NOVA)


Definir a los competidores de Juntos por el Cambio que se han abroquelado en el sector de Patricia Bullrich no encuentra mejor rendimiento en una sola palabra que el calificativo de outsider. Se define así al competidor desconocido y con pocas posibilidades de éxito o a la persona que está al margen o fuera de las tendencias más comunes.

El travestismo político local se expresa a demanda en las filas del sector que encabeza el ex tarjetero de Metrópolis y uno de los referentes políticos de JxC más indeseado por los militantes como lo es el actual senador provincial Juan Pablo Allan.

El legislador, investigado por la justicia por su participación en la mesa antisindical denominada “Gestapo”, siendo este parte del sector periférico del armado local en su momento de Cambiemos y luego de Juntos hizo su movida y “conquistó” a Patricia Bullrich. Algunos dicen que fue un juego de seducción y otros que el arreglo comenzó en una cena que acarreó varias botellas de vino hasta la madrugada.

Lo cierto es que Allan se volvió con el apoyo de la piba debajo del brazo. No caben dudas que como capitán del equipo empezó su mercado de pases apuntando a Di María, Messi, y Halland, aunque solamente logró convencer a Fernando Ponce, Romina Marascio, Gerardo Jazmín, el fiscal Marcelo Romero, Simeón Wiochi, entre otros.

El equipo de los outsider formará sin lugar a dudas con Allan a la cabeza y por orden de importancia, ante la vista popular en general, el que lleva mayores condecoraciones y créditos es Marcelo Romero; un hombre de la Justicia cercano que aparece muy cercano al candidato vinculado a la mesa de dirigentes que proponía tener una fuerza de choque para acabar con los gremios. Todo muy lejos, pero todo muy cercano.

Con Allan como capitán y arquero, Marcelo Romero como central para parar todo lo que venga, al equipo de los outsider le hacía falta un centro delantero que use mucho la cabeza. Para ello llamaron a Fernando Ponce, el ex hombre fuerte del PRO La Plata. Conocido en sus tiempos de poder en donde le gustaba andar rodeado de jóvenes señoritas como primer nieto porque estaba todo el tiempo alzado, siempre se jactó en su círculo cercano de haber sido el “iniciador” de varias jovencitas en la política y en la vida.

Su andar como cáscara un grano de cereal desmenuzada por la molienda, conocido como “afrecho”, lo perjudicó en su concejalía y pronto su presidencia en el Concejo empezó a declinar porque tarde o temprano, el jolgorio iba a tener un final abrupto. Eso fue en 2018, donde una empleada lo denunció penalmente por “abuso e intento de violación”.

La denunciante lo acusó de haberla encerrado en su despacho, agarrado de la nuca y obligarla a practicarle sexo oral por lo que la joven, a pesar del impacto brutal que la situación le causaba, pudo zafar de la situación de la cual muchas otras mujeres no se pudieron negar porque prefirieron el conchabo. Las denuncias contra Ponce respecto a su vinculación con situaciones de violencia de género se sucedieron, pero al parecer el equipo outsider le viene bien poder completar su esquema que sopesar su participación.

La menesunda de posibles candidatos en el “bullrichismo” también la componen mujeres como la actual concejala Romina Marascio, una mujer que llega a la banca de la mano del Sindicato Municipal que conduce Darío Alfano, muy cercano a Julio Garro, a quién le mordió la mano para saltar hacia el espacio de Allan. Cercanos a Marascio coincidieron en afirmar en que “Romina no se lo fumaba más al gordo y por eso decidió alejarse, aprovechando que la había convocado Allan”.

El escape de Marascio provocó detrás suyo el corrimiento de una joven militante del PRO, la concejal Romina Cayón, que enojada con el vínculo logrado por Garro con un sector del peronismo, quiso mostrar su rebeldía ante esa postura y para mostrar cierta independencia, prefirió cerrar con senador provincial Juan Pablo Allan.

El salto de Cayón la pone en el mismo sector de uno de los más travestidos políticamente hablado de ese sector que es Simeón Wiochi, el pampeano que arrancó siendo peronistas y en La Plata se cambió a la Franja Morada radical, pasó a la juventud del PRO para luego convertirse en funcionario de Garro como director de Colectividades y Tradicionalismo, dirección que fue expulsado porque tuvo una denuncia por haber atacado y manoseado a una joven señorita allá por 2021. El ex comulgado migró a otros espacios políticos para caer en el clan outsider.

El vecinalista Gerardo Jazmín, puede jugar de lo que lo pongan. Ya jugó en el Frente Renovador para ser concejal, con Florencio Randazzo, estuvo vinculado a los hermanos Bruera, fue cercano a Libres del Sur, se asoció con el camionero Miguel Forte, y ahora está en Juntos por el Cambio, demostrando que el sello Alternativa Vecinal Platense se amolda a cualquier estructura y pensamiento.

Ojo que a esta estructura le falta la pata peronista. Aún es muy temprano para ir tirando nombres, aunque no habría que descartar a varios “artistas” de los armados de entre gallos y medianoches que cierran acuerdos extraños para ser candidatos y así poder “recaudar” apoyos que se desvanecen en pocos meses, pero que dejaría contentos a sus contadores que podrían limpiar sus almas …y sus cuentas.



Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: