Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión.
Martín Vestiga y Pepe Ronista volvieron a cruzarse en las calles de La Plata, en uno de esos encuentros donde la política local se mezcla con el rumor, la interna y los viejos conocidos del poder.
Según relató el militante peronista, Pepe Ronista, al respetado periodista Martín Vestiga, en los últimos días habría un movimiento llamativo en Casa Rosada: la presencia frecuente del histórico dirigente peronista Javier “Bocha” García.
Lo que despertó la intriga, según contó Pepe Ronista a Martín Vestiga, es que nadie termina de entender qué hace Javier “Bocha” García tan seguido en la sede del Ejecutivo nacional.
El comentario se desliza entre hipótesis desordenadas: que podría tener un amigo con despacho propio, que tal vez él mismo ocupe una oficina o que exista algún entendimiento político entre Victoria Tolosa Paz y el presidente Javier Milei.
La trayectoria de Javier “Bocha” García siempre estuvo ligada al peronismo platense. Fue concejal del kirchnerismo y más tarde jefe de Gabinete del Ministerio de Desarrollo Social durante la gestión de Victoria Tolosa Paz.
Sus primeros pasos fueron junto al ex diputado Carlos Martínez, integrando la conocida “banda” del actual intendente de La Plata, Julio “Turco” Alak. Esa estructura marcó a toda una generación de militantes y operadores dentro de la ciudad.
Posteriormente, Javier “Bocha” García se incorporó al Frente Renovador (FR) bajo la conducción del diputado bonaerense Juan José Amondarain.
Sin embargo, su permanencia allí no fue extensa: terminó distanciándose y, según coinciden viejos compañeros, lo “traicionó” políticamente para instalarse en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) al amparo de Victoria Tolosa Paz.
Dentro de su historia personal, Javier “Bocha” García arrastra también un capítulo complejo. Durante varios años enfrentó serios problemas con las adicciones, situación que afectó su desempeño y su presencia en el escenario político. Pese a ello, logró mantenerse en cercanías de distintos espacios de poder, especialmente a través de su vínculo con Tolosa Paz.
Por ahora, lo cierto es que ni Martín Vestiga ni Pepe Ronista pudieron confirmar el motivo real de sus supuestas visitas a Casa Rosada. Pero el comentario ya circula en el microclima político platense, donde cada señal se lee como parte de un posible reacomodamiento en tiempos de realineamientos veloces.
¡Deja de tomar! ¡Dejá de venderte!