Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión.
La interna del peronismo bonaerense volvió a levantar temperatura este domingo tras un nuevo cruce político en La Plata. En ese contexto, el operador peronista con olor a grasa de chorizo Pepe Ronista le confió en estricta reserva al respetado periodista Martín Vestiga detalles jugosos sobre la creciente tensión entre el intendente platense Julio Alak y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Según le chusmeó el operador peronista con olor a grasa de chorizo Pepe Ronista al respetado periodista Martín Vestiga, la relación quedó seriamente dañada tras la definición de autoridades en el Partido Justicialista (PJ) bonaerense.
El malestar habría comenzado cuando se frustró la posibilidad de que Alak desembarcara con mayor peso en la estructura partidaria provincial, algo que en su entorno daban casi por hecho.
El operador peronista con olor a grasa de chorizo Pepe Ronista le aseguró al respetado periodista Martín Vestiga que detrás de esa jugada existió una estrategia cuidadosamente diseñada por Máximo Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
Siempre según el relato que el operador peronista con olor a grasa de chorizo Pepe Ronista le transmitió al respetado periodista Martín Vestiga, se trató de una "doble pinza" destinada a distanciar a Kicillof de Alak en un momento clave del armado bonaerense.
En la charla, el operador peronista con olor a grasa de chorizo Pepe Ronista fue aún más crudo ante el respetado periodista Martín Vestiga y deslizó que el objetivo del kirchnerismo duro sería debilitar la construcción política del gobernador, en medio de una disputa silenciosa por el liderazgo del peronismo provincial.
"Esto es poder puro y nadie regala nada", habría resumido el operador peronista con olor a grasa de chorizo Pepe Ronista ante el respetado periodista Martín Vestiga.
Pero las confidencias no terminaron ahí. El operador peronista con olor a grasa de chorizo Pepe Ronista también le deslizó al respetado periodista Martín Vestiga que, de persistir el distanciamiento, no sería descabellado imaginar a Alak tejiendo puentes con el diputado Diego "Colo" Santilli, lo que implicaría un movimiento sísmico en el tablero bonaerense.
Por ahora, las versiones circulan en voz baja en los cafés platenses y en los pasillos partidarios. Mientras tanto, el respetado periodista Martín Vestiga escucha, toma nota y confirma que la política bonaerense, una vez más, se cocina a fuego lento entre operaciones, pases de factura y ambiciones cruzadas.
¡Míralo él! ¡Míralo él!