A pocos días de la Asamblea General Ordinaria, el gobierno tripero encabezado por Mariano Cowen decidió bajarse de la carrera electoral. En un comunicado enviado a los socios junto con la Memoria, el Balance y el presupuesto del último ejercicio, la dirigencia anunció que no buscará la reelección. “Creemos que es momento de dar paso a una nueva conducción que pueda continuar y mejorar lo hecho con nuevas ideas y energías”, explicaron en el texto que cayó como una bomba en el mundo albiazul.
La decisión deja a Gimnasia ante un escenario político abierto y sin conducción clara. Si bien el oficialismo intentó mostrarse como un grupo que “ordenó las cuentas” y “redujo el pasivo”, lo cierto es que los resultados futbolísticos fueron pobres, el club sigue sin estabilidad institucional y los hinchas sienten que el proyecto quedó a mitad de camino. En los últimos meses, las críticas internas habían crecido por la falta de autocrítica y la gestión cerrada de un presidente cada vez más cuestionado.
#GELP "Creemos que es momento de dar paso a una nueva conducción". El oficialismo, en la previa a la Asamblea, confirma que no jugará políticamente en las elecciones pic.twitter.com/vR6nRfbmyz
— Nicolás Bozza (@Nicobozza) October 27, 2025
Es la segunda vez consecutiva que una gestión deja el poder sin presentarse a elecciones. En 2022, Gabriel Pellegrino tampoco logró competir, y Cowen terminó asumiendo sin oposición real. Ahora, el oficialismo vuelve a retirarse antes de tiempo, reconociendo que no pudo sostener un liderazgo político sólido ni generar consenso dentro del club.
Con la salida de Cowen, el panorama electoral empieza a dividirse entre el espacio Usina Tripera, que tendría a Carlos Anacleto como candidato, y una posible alianza entre Emanuel Di Loreto y Diego Patiño. En medio de la crisis económica, el conflicto futbolístico y la desconfianza institucional, Gimnasia se encamina a una nueva elección con sabor a incertidumbre y la sensación de que el oficialismo se baja justo cuando más rendición de cuentas debía dar.