A poco de cumplirse un aniversario más del conflicto bélico en las Islas Malvinas, conflicto al que el pueblo argentino fue arrastrado por un gobierno ilegitimo y genocida que intentó con ello perpetuarse en el poder, es bien interesante hacer un breve repaso de su historia.
El primer reclamo sobre la soberanía del archipiélago llega oficialmente al Reino Unido de la mano de Manuel Moreno (hermano de Mariano) en junio de 1833, sólo seis meses después de la invasión a las islas por fuerzas británicas.
Sin embargo, el hito más sobresaliente, en el campo político - diplomático, de estos 179 años de reclamo se daría muchos años después. Es la aprobación por amplia mayoría de
Está resolución se emite en medio de un amplío proceso de descolonización en todo el mundo, especialmente en África y Asía, y comparte la percepción generalizada de gran parte de las naciones que estiman que las relaciones coloniales constituyen una abierta violación a los derechos humanos e impiden el normal desarrollo económico, social y cultural de los pueblos.
Ocho años después de aprobada
Este ciclo abierto en 1965 tiene un simbólico fin cuando la misma Asamblea reconoce "los continuos esfuerzos realizados por el Gobierno de
En 1977 las condiciones de negociación diplomática se modifican como consecuencia del sangriento golpe de estado que
El golpe de Estado y el inicio de
Llegado 1982 y con un escenario interno debilitado
Basados en ese plan y fundamentado en la hipótesis de que el Reino Unido no reaccionaría militarmente y que Estados Unidos se mantendría neutral, se decide la invasión a las Islas Malvinas la noche del 1º al 2 de abril. Ambas hipótesis fueron incorrectas y
La década del '80 significó el regreso de la democracia y la vuelta al ámbito diplomático, en el que se debía ahora reconstruir la relación bilateral. Pero el escenario interno de nuestro país que incluía el Juicio a las Juntas, los alzamientos militares y las recurrentes crisis económicas no hicieron posible mayores avances.
Ya durante la década de los '90 y de la mano de "las relaciones carnales" con los EE. UU. comienza una política de seducción hacía los habitantes de las Malvinas (denominada así por el Canciller argentino Guido Di Tella y que incluyo el envío de ositos de peluche a las Islas) Los avances en torno a la posibilidad concreta de recuperación de las Islas fueron escasas y si bien los reclamos continuaron no lo hicieron con el énfasis que hasta dos décadas atrás tenían.
La recuperación de las Malvinas no era un tema que el gobierno nacional de Carlos Menem tuviera como prioridad, ya que la mención del tema implicaba generar un escenario de confrontación tanto con Gran Bretaña como con los Estados Unidos.
Las condiciones empezaron a cambiar, en
La topografía política mundial ha virado significativamente. La relación entre Europa y Estados no es la misma, producto del temperamento endogámico del Viejo Continente y las guerras preventivas impulsadas por el gendarme global. A su vez el poder a escala planetaria se ha redistribuido a partir del vigoroso ascenso de los BIRC (Brasil, India, Rusia y China).
Este escenario de corte mundial no hizo más que reforzar el proceso de integración que Suramérica transita desde comienzo del nuevo siglo producto de una ola de "renovación" ideológica y política que fomenta la autoconfianza y que permite pensar que el crecimiento y el desarrollo de la región es posible. Sumado a esto, el antiimperialismo de otrora ha recobrado nuevos bríos.
Todo esto junto a la llegada al gobierno de Néstor Kirchner, quien colocó desde el primer día la cuestión Malvinas como tema prioritario, permitieron que en los últimos años
Desde 2003 los diferentes espacios multilaterales han emitido resoluciones en apoyo al reclamo de soberanía Argentina sobre Malvinas. El Mercosur,
Hoy a 30 años del inicio de la guerra y a casi 9 años del comienzo del gobierno de Néstor Kirchner podemos decir orgullosos que desde ese 25 de mayo de 2003 las Malvinas fueron prioridad para quienes militamos en el proyecto nacional y popular que hoy encabeza Cristina Fernández de Kirchner.
Orgullosos, también, del posicionamiento que han tomado nuestros hermanos de América Latina y el Caribe, sobreponiéndose a las presiones recibidas por ello. Decisiones como la de no abastecer embarcaciones con bandera de las "Islas Falkland" refrendada por resolución de
Todos estos sucesos se han concretado no sin debates y dificultades. Cada uno de los gobiernos latinoamericanos que deciden apoyar a nuestro país deben simultáneamente dar una pelea política interna en su país contra mentes colonizadas que continúan definiendo los intereses de las potencias, aún a costa de la propia Patria.
El recuerdo de las Islas Malvinas no debe limitarse a las actividades del Aniversario del inicio del conflicto bélico. Deben continuar hasta que finalmente recuperemos las Malvinas. A diferencia del pasado, esta vez no estamos solos. Nos acompañan los países de la región quienes comprometidos con una causa que consideran justa han transformado el reclamo nacional por la soberanía de las Islas Malvinas en un reclamo regional.
Tal vez Rafael Corres sea quien mejor haya expresado esta idea, cuando hace unos días escribió: "Las Malvinas es la causa de toda nuestra América. Ni un paso atrás, Argentina querida".