En el barrio próximo a la catedral de la ciudad, nuevamente los vecinos denuncian a los "fisuras" que merodean la plaza.
En esta ocasión, las víctimas son los propios frentistas y quienes acuden al parque. Según dicen, siempre son tres o cuatro individuos que duermen, fuman paco y amedrentan a los dueños de los locales próximos, a los automóviles e incluso a las personas que asisten a distenderse.
Además, se ve en las imágenes la imprudencia de las motos durante todos los días de la semana en 13 y 44.
Los vecinos aseguran que no se puede circular caminando con criaturas por el lugar porque los repartidores pasan a toda velocidad, tirando “cortes” y generando estruendos con sus escapes.
Esta situación se agrava a la tardecita y durante los fines de semana, porque hay más pedidos y las motos circulan a pleno. No solo hay fisuras, sino que en Plaza Paso se alcoholizan y continúan su jornada en moto.