Entre la noche del lunes y la madrugada del martes dos familias que viven a pocas cuadras de distancia sufrieron violentas entraderas. Lo cierto es que residen dentro de la zona delimitada por Plaza Sarmiento y Parque Castelli, que supustamente patrullan efectivos de la comisaría Quinta.
El lunes por la noche, una mujer de 61 años y su esposo de 60, fueron reducidos por dos ladrones armados cuando ingresaban a su casa en 18 entre 64 y 65 luego de hacer unas compras. Las víctimas fueron encañonadas, atadas, encerradas y golpeadas, tanto que terminaron internadas.
Los asaltantes le pegaron un culatazo en la cabeza al hombre, identificado oficialmente como Walter Álvarez, y le provocaron una herida sangrante. Junto a su pareja, Irma Albarado, fueron fuertemente atados y los intrusos se alzaron con dinero y electrodomésticos. Ambas víctimas fueron trasladadas al Hospital Italiano.
Ni bien se fueron los malvivientes, Álvarez, con esfuerzo, se pudo desatar y llamar al 911. Poco después llegaron efectivos del Comando de Prevención Comunitaria (CPC) y de la comisaría Quinta, que por supuesto no dieron con los maleantes.
Noche de terror
En la misma zona, durante la madrugada del martes mientras policías de la seccional Quinta rastreaban a los cacos, cuatro delincuentes armados sorprendieron a una familia en 26 entre 69 y 70.
Los asaltantes se colaron a la vivienda y redujeron también a una mujer de 38 años y un hijo. Enseguida revisaron el inmueble y se alzaron con dinero, celulares, dos televisores, una playstation y un revólver calibre 32 con sus correspondientes papeles.
Las víctimas mayores fueron identificadas como Carlos Alberto Pergomo jefe de seguridad del Hospital San Juan de Dios y Laura Prevettoni. El hombre resultó con una herida cortante en la cabeza y por sus propios medios fue hasta la guardia del Hospital que dirige, donde declaró ante la Policía.
Los cuatro delincuentes se fugaron en un auto blanco, con el que habían llegado. En ambos casos investiga la Quinta y la UFI Nº 9.