Opinión
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La boda Real y nuestras Islas Malvinas

Nadie se acuerda de las cosas en este país que tiene poca memoria.
Nadie se acuerda de las cosas en este país que tiene poca memoria.


Por José Nieto (*), especial para NOVA.

 

 

Estos días he estado observando la cobertura de los medios nacionales del casamiento del príncipe William heredero de la corona del imperialista país Británico con la nueva princesa Kate, hecho histórico sin dudas para ese país y pintoresco por la moda y los edificios históricos en los que se desarrolla la boda, hasta ahí todo bastante bien para otros países, pero no para el nuestro que este evento tendría que pasar desapercibido y casi diría hasta repudiado.

 

Pero, como nadie se acuerda de las cosas en este país que tiene poca memoria, acordémonos de hechos que se conmemoraron en abril, 2 de abril de 1982, día del desembarco argentino en nuestras Islas Malvinas.

 

El 13 de abril en la ciudad de La Plata en el actual café cultural Islas Malvinas y ex sede del Regimiento 7 se conmemoró el día que partió hacía Malvinas el batallón que combatió en la histórica batalla de Monte Longdom que fue la más cruenta de todas, donde los soldados argentinos pelearon con fiereza y por donde varios momentos de la batalla el oficial inglés al frente de sus tropas estuvo a punto de retirarse por las bajas que estaban teniendo, también cabe recordar que esa batalla le dio al Regimiento 7 un lugar en la historia argentina de combates que hasta los propios ingleses han escrito libros de esa batalla y reconocen el valor de nuestros soldados, por otra parte ese combate le dio al regimiento 7 el mayor número de bajas de todos los batallones en combate.

 

Y como siempre ese 13 de abril en la ex sede del regimiento 7, no había un solo medio nadie de gente y sólo los ex combatientes.

 

El día 11 de junio que fue la batalla de Monte Longdom, en las instalaciones de Arana del regimiento 7 se conmemora un simulacro muy emotivo de esa batalla, que eriza la piel y emociona a los presentes y termina con un desfile de los ex soldados que combatieron ese día, y la pregunta obvia: ¿hay medios de prensa presentes? a pregunta obvia, respuesta obvia: ni un periodista presente.

 

Bien, terminando esta clase de catarsis que hizo uno al recordar estos episodios que son parte de nuestra historia, llamaría a los medios locales y nacionales a gastar aunque sea el 10 por ciento de lo que que costó solventar el envío de periodistas a cubrir este evento monárquico e imperialista, y cubrir aunque sea con una foto estos eventos que son nuestros y de nuestra historia reciente.

 

Y sin dudas pedirle perdón a nuestros ex combatientes por tan bochornoso hecho y estupidez humana de nuestros productores de televisión. ¡Qué carajo me importa la boda de un país que entró en guerra con nosotros y mantiene ocupado una porción de nuestro país!

 

 

(*) Secretario de la ONG “Juntos por la Vida”.

Especialista en adicciones.

Ex candidato a legislador por el partido V.I.D.A.



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