Por Alfredo Antonuccio (*), especial para NOVA.
En primer término pido apelar a la falta de “autoridad moral” de los amigos de la DEA, en relación al informe al Departamento de Estado norteamericano por el uso y tráfico de cocaína en nuestro país y el aumento de su consumo. ¿Por qué digo esto? Porque primero tendrían que pensar y replantearse el alarmante consumo en el país que los cobija, los Estados Unidos, con nada menos que cinco millones de consumidores (según la ONU), y principal país demandante junto con Europa.
Es así que todo nos lleva a pensar que detrás de todo esto hay una operativa encubierta en las políticas de penetración del Pentágono en los países de la región; a sabiendas nosotros que el caballito de batalla de ellos es el “narcotráfico y el terrorismo”. Todo coincide con un armado maquiavélicamente montado por el Pentágono y una “herramienta” útil, la DEA.
Con esa consigna seducen a hacer funcional la penetración y la ejercitan de diferentes maneras, no hay que ser un genio para analizar el paradigma. Tampoco nos olvidemos que ésta puede ser una “factura” más adicional en la coyuntura, de los “Johnnies” por el affaire del Globmaster C17 en Ezeiza en el pasado mes. Se hicieron los distraídos y embarraron la cancha en opiniones sin fundamentos, pero no perdonan.
Comparto el análisis y opinión del jefe de Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, quien salió con los tapones de punta ante la cuasi insolencia del informe, aclarando que las Naciones Unidas a través de su Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes ya se expidió fehacientemente al respecto con cifras claras y concretas.
En un acto de arrojo, la DEA nos consignó como que a través de nosotros se pasó la friolera de 70 toneladas de clorhidrato de cocaína hacia Europa. Obviamente, es un dato que “estiman”; nosotros diríamos que “dibujan”, porque no coinciden con las apreciaciones del informe de la ONU.
Ahora, me pregunto… ¿cuántas toneladas atraviesan por el Río Bravo, de México al país del norte, en el mismo tiempo estipulado para nosotros? ¿Cuál es el porcentual en el aumento de consumo en los EEUU en el último año, teniendo en cuenta que en la Argentina solo hubo un aumento del 1,5 por ciento y sumando además el consumo de marihuana?
Seamos serios y, como dijo el ministro Fernández, “hablemos con los números en la mano”, con la seriedad y el criterio con que se pronuncia las Naciones Unidas al respecto. Encima, y como si fuera poco, tenemos que aguantar opiniones mediatizadas de la “oposición” nacional. Pero como decía la abuela, las cosas hay que tomarlas como de quién viene. Francisco De Narváez lanzó: “El kirchnerismo invitó al narcotráfico en la Argentina”.
El oportunismo cínico es deplorable y cargado de indecencia, más viniendo de un señor que todavía figura en una causa. ¿Recuerdan lo de la efedrina y el celular de De Narváez? A este individuo se le sumó “La Piba” Bullrich y Ricardito Alfonsín, de lo cual me consta lo que dijeron al respecto, pero me da vergüenza ajena continuar detallando sandeces.
Concluyo diciendo que, en esta materia, nuestro país está controlado por las Naciones Unidas a través de sus informes. Y esta última semana la ONU fue clara al elogiar la tarea loable del gobierno argentino en esta materia.
(*) Diputado bonaerense del FpV-PJ.