Escondiéndose en el lema de excelencia a ultranza, Hoja de Roble, la agrupación docente con mayor influencia institucional en la Facultad de Medicina de la UNLP, levantó con orgullo y durante años banderas restrictivas y excluyentes, sosteniendo con impunidad que el alumno que fuese hijo de zapatero o trabajase o tuviese familia, no podía estudiar la carrera. Las últimas decisiones de las autoridades –como limitar el acceso a la Práctica Final Obligatoria (PFO)- sucumbieron las aulas y generaron nuevos aires de cambio.
Lucía Rabini, graduada universitaria en el Colectivo Floreal Ferrara para el cual va de candidata para claustro, sostuvo en diálogo con NOVA: “Durante las dictaduras avanzó en Medicina el proyecto que representa Hoja de Roble. Con el retorno de la democracia en el 83 hubo una apertura en las discusiones, en los planes, en el ingreso y eso generó que las autoridades que hoy se perpetúan en el poder, hagan lo imposible para recuperar lo perdido”.
“Estamos frente a una oportunidad histórica de cambiar esta gestión, ya que en noviembre hay elecciones de los claustros profesores y graduados del Consejo Directivo. Ese nuevo consejo será quien elija decano en 2014 y quien co-gobierne los próximos 4 años. En ese sentido, venimos coordinando con otras fuerzas para presentar listas opositoras en todos los cargos”, expresó Rabini.
Por su parte, Marcelo David, el abogado de los estudiantes que judicializaron el conflicto por las PFO, admitió a este portal que “El decano Jorge Martínez se está inmolando y llevando a la intervención de la facultad. En ese triste proceso, seguramente van a renunciar titulares, porque son de Hoja de Roble y quieren morir con la bomba molotov en el pecho”.
Rabini, quien además es candidata a concejal platense por el Frente Ciudad Nueva, manifestó: “A esta gestión no sólo la vemos como elitista e impulsora del lucro con la salud, sino además antidemocrática hacia el claustro docente, la política es de intimidación y manejo discrecional de los concursos; hacia los graduados, por el arancelamiento de los posgrados y alquiler de las instalaciones de la Facultad para la realización de jornadas académicas; y hacia las carreras no-médicas con un ninguneo total”.
David agregó: “Esta casa de altos estudios, durante el último tiempo, se vio pensada para un fin privatista, dejando de lado su rol social y publico. Jorobándose en la normativa interna de la facultad y la UNLP, a la que pertenece por mal que le pese, se transformó en una isla en este planeta. Pretenden dictar sus propias normas, hacer una facultad con un tinte privatista; para eso que se junte Martínez, Hoja de Roble y sus amigos y hagan una universidad privada y se manejen ahí, no pueden variar una facultad con un rol netamente social”.
Según las autoridades, todas las medidas restrictivas en Medicina fueron para mejorar la formación de los alumnos; pero, al fin y al cabo, en todos los conflictos los mayores perjudicados terminaron siendo los estudiantes. Ellos mismos están cansado de tanto atropello y por eso hoy le dicenbasta al discurso que excluye en una excelencia académica que en realidad viene en retroceso, con modelos pedagógicos positivistas, biologicistas y además obsoletos.