Después de otro día cargado de tensión en Abasto, Gimnasia volvió a los entrenamientos, aunque la calma parece ser apenas momentánea. El plantel había decidido parar por tiempo indeterminado ante los reiterados atrasos salariales, pero la medida se levantó tras un encuentro cara a cara con el presidente Mariano Cowen, quien se comprometió a regularizar la situación en los próximos días.
El propio Cowen se hizo presente en Estancia Chica para dialogar con los jugadores y el cuerpo técnico de Fernando Zaniratto, que esperaban una respuesta concreta luego de semanas de incertidumbre. El acuerdo permitió retomar las prácticas, pero el descontento en el grupo sigue siendo profundo: varios futbolistas acumulan hasta tres meses de deuda y aseguran estar cansados de los incumplimientos.
Tras una extensa charla en el complejo deportivo de Estancia Chica el plantel de #GELP tomó la decisión de entrenarse. El inicio fue con una sesión de videos y luego habrá trabajos con pelota pic.twitter.com/vrdkTJtfk9
— Nicolás Bozza (@Nicobozza) November 14, 2025
En la jornada, el equipo realizó una sesión de video y trabajos tácticos, con la mira puesta en el duelo clave ante Platense, el lunes 17 a las 19:30, por la última fecha del Torneo Clausura. Gimnasia se juega la clasificación a los octavos de final, pero lo hace en un contexto de crisis dirigencial y económica cada vez más notoria.
No es la primera vez que el plantel recurre a medidas de fuerza: en las últimas semanas hubo dos paros por sueldos impagos, y los jugadores vienen soportando una conducción que no logra dar respuestas. Aunque el entrenamiento se reanudó, la relación entre el grupo y la comisión directiva encabezada por Cowen atraviesa su peor momento.