El técnico Alejandro Orfila no ocultó su fastidio después de los últimos tropiezos: Gimnasia dejó ver debilidades defensivas que no venía mostrando, y esas fallas le costaron demasiado. La derrota contra Riestra y la goleada ante Unión (1-3) dejaron al descubierto problemas de concentración en momentos críticos, especialmente tras pelotas paradas.
Uno de los principales reclamos de Orfila tiene que ver con las distracciones en el área: en el partido contra Riestra, admitió, “no nos pueden hacer ese gol”, refiriéndose a una volea de Milton Céliz después de una pelota parada mal manejada. Renzo Giampaoli perdió la marca tras un rebote, mientras que Hurtado dejó un espacio importante. Esa falla, por simple que parezca, fue letal.
#CGE #GELP 🗣️ La palabra de Alejandro Orfila: “¿Sabés por qué me enojo? Porque trabajamos mucho para tratar de que las cosas nos vayan bien. Apostamos todo el tiempo al detalle para sacar buenos resultados y tener un buen funcionamiento" pic.twitter.com/2a6YbIU12n
— Mundo Tripero (@MundoTriperoOK) September 19, 2025
Frente a Unión también ocurrió algo similar: Panaro se cerró mal en un córner y permitió el remate de Tarragona; luego hubo errores colectivos en la última jugada del segundo tiempo, sobremanera cuando Giampaoli y Suso intercambiaron roles sin claridad. La línea defensiva del Lobo quedó desarmada, casi paralizada, sin opciones de reacción.
Curiosamente, la zaga venía siendo uno de los puntos más firmes del equipo. Según los números, Giampaoli y Suso sumaban juntos –antes de estos partidos– casi 200 despejes, decenas de intercepciones y robustez en los duelos. Pero en estos fallos recientes esas métricas dejaron de sostener la solidez habitual y el cero en el arco dejó de ser una realidad para Gimnasia.
Orfila lo dejó claro: este tipo de errores ya no pueden repetirse si Gimnasia pretende volver a ser competitivo. La frustración es compartida con los jugadores que también sienten que se les escapan victorias por detalles defensivos. Ahora, el objetivo es que el equipo vuelva urgente a reencontrarse con la concentración y el rigor defensivo que lo caracterizan.