Política
Un robo que abrió una caja de pandora

Garro contra las cuerdas por las sospechas de la Justicia en base a coimas con Esur

Julio Garro y la empresa Esur. Amigos son los amigos. (Dibujo: NOVA)
Julio Garro y la empresa Esur. Amigos son los amigos. (Dibujo: NOVA)


La fiscal Virginia Bravo, titular de la UFI nº 7 de La Plata, elevó el año pasado a juicio la causa que investiga el robo en la casa del intendente Julio Garro, ocurrido en el country Grand Bell el 2 de marzo de 2016, por el que aunque participaron tres sujetos, solo uno quedó detenido, el ahora ex policía Patricio Masana.

Ahora, la fiscal avanza sobre una investigación que se desprendió del asalto: el presunto enriquecimiento ilícito de Masana, un subteniente que coordinaba las horas POLAD de la comisaría Primera de la capital provincial, y esa función habría sido la que produjo ingresos millonarios ilegales no solo para el ex policía, sino también para funcionarios políticos.

Una de las sospechas es que el dinero que le sustrajeron a Garro de su finca haya sido la plata que debía haber compartido con Masana por las supuestas POLAD realizadas en organismos públicos municipales, y que el intendente se negó a transferir, pero otras fuentes aseguran que se trataba de millonarias coimas de la empresa de recolección de residuos Esur hacia el intendente.

Está acreditado que Masana viajaba casi mensualmente al exterior, que manejaba una camioneta Mercedes Benz de alta gama y alquilaba una vivienda, al lado de la de Garro, en el country. Obviamente tenía muchos más ingresos que los 18.000 que cobraba de la Policía Bonaerense. Por lo tanto, ¿se arriesgaría a asaltar a la familia del intendente por solo 24.000 pesos, cifra que Garro dijo que le sustrajeron?

Como se recordará, aquel 2 de marzo de 2016, cerca de las 9.30 de la mañana, dos sujetos robustos y con guantes irrumpieron en la finca de Garro y redujeron a la esposa, sus cuatro hijas, a la cuñada, tres sobrinas y a la empleada doméstica.

Luego, los asaltantes se fueron con dos bolsos de grandes dimensiones que al ser arrastrados por el césped dejaron profundas huellas. Esas marcas coinciden con los dichos de Masana, quien declaró en sede judicial que sus dos cómplices se llevaron mucho más que 25.000 pesos, una tablet y ropa.

Los peritos saben que un millón de dólares en billetes de 100 pesa 10 kilos. Con ese dato, procuran establecer si las marcas halladas en el césped del patio trasero de la finca que alquilaba Masana pueden confirmar si en la valija iban los 4,3 millones de la divisa norteamericana, como el ex policía declaró.

Ese dato se ventilará en el juicio y podría dejar mal parado al intendente. Pero también podría quedar en calidad de imputado si la fiscal Bravo recibe evidencias concretas.

En los pasillos judiciales se sabe que Bravo es la fiscal ideal para el caso, la que no se doblegará ante presiones políticas. 

Sin dudas este 2018 será clave para el futuro de Garro. Si en los estrados judiciales queda manchado, será su fin como animal político.



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