Las elecciones universitarias en la UNLP concluyeron con un escenario que reafirma la predominancia de Franja Morada, aunque con un llamado de atención. La agrupación radical, que controla históricamente la mayoría de los centros de estudiantes, perdió su bastión en la Facultad de Psicología, donde el peronismo, bajo la agrupación La Jauretche, logró imponerse tras un escrutinio extendido y una denuncia por fraude.
Con este resultado, Franja Morada pasa de dominar 10 a 9 facultades de las 17 que conforman la universidad. En tanto, el peronismo suma cuatro unidades académicas propias, Psicología, Medicina, Humanidades y Periodismo, y tres más a través de espacios aliados, como el Frente Malvinas Argentinas en Trabajo Social, Cronopios en Artes y el Frente Natural en Ciencias Naturales.
Pese al traspié, la Franja retuvo la conducción en Económicas, Derecho, Ingeniería, Informática, Exactas, Arquitectura, Astronómicas y Agrarias, consolidando su estructura en los claustros principales.
Sin embargo, perdió el control del claustro de Veterinaria ante la alianza Juntos por Vete, integrada por excorreligionarios y sectores peronistas, que se impuso en las urnas y desplazó a los radicales en la representación del Consejo Directivo.
La jornada electoral, que incluyó impugnaciones, demoras en los conteos y denuncias cruzadas, dejó en evidencia un avance del peronismo universitario tras años de dominio radical.
En tanto, los espacios libertarios vinculados a La Libertad Avanza tuvieron una presencia limitada, participando en solo cinco facultades, Económicas, Derecho, Ingeniería, Psicología y Humanidades, donde obtuvieron resultados marginales con entre 90 y 500 votos según el caso.
El mapa político de la UNLP cierra así con un equilibrio cambiante: los radicales siguen al frente, pero el peronismo estudia, avanza y disputa terreno en un escenario que podría reconfigurar el poder universitario de cara a los próximos años.