Estudiantes sacó chapa de copero y, con lo justo, venció 1-0 a Botafogo por la tercera fecha del Grupo A de la Copa Libertadores en el Estadio UNO. El gol lo marcó Guido Carrillo, con una gran dosis de colaboración del arquero brasileño, que colaboró con una floja respuesta.
El equipo de Eduardo Domínguez fue más práctico que vistoso, pero supo golpear en el momento justo para sumar tres puntos de oro y prenderse en la pelea por la clasificación a octavos. La noche tuvo clima de copa, con un estadio repleto y un equipo que dejó todo hasta el final.
Carrillo, que volvió a convertir, aprovechó un blooper del arquero rival ya que se le escapó la pelota de las manos y desató el grito de todo el pueblo Pincha. Luego, Estudiantes supo aguantar el resultado, con una defensa sólida y un buen trabajo colectivo para contener los intentos del equipo brasileño.
Con esta victoria, el León se acomoda en su zona y toma aire después de algunos tropiezos en el torneo local. La ilusión copera sigue intacta en La Plata, y el equipo de Domínguez ya piensa en lo que viene, con el sueño de meterse entre los mejores del continente.