En el marco de la misa convocada por el Partido Justicialista para conmemorar el 59º aniversario del fallecimiento de Eva Perón, el titular de la Comisión de Homenajes “Cacho” Castro, en diálogo con NOVA, contó sucesos recientes que involucran grandes momentos en la vida de quien fuera la primera dama más cercana al pueblo argentino.
Relató que “hace unos días se encontraron algunas joyas, una tiara y unos aros de diamantes, que le había regalado el príncipe Bernardo de Holanda a Evita”.
Sobre ese hecho destacó además que la historia que se cuenta en Holanda sobre Eva, es que en una visita que ella le hizo al príncipe es que “le colocó una flor blanca en el ojal del saco. Desde ese momento, todos los días Bernardo -cuando se levantaba- se colocaba una flor blanca en su vestimenta”.
Cuenta la historia que el príncipe se había enamorado de Evita, aunque nunca se lo trasmitió, “esa la historia que se cuenta en Holanda”, reiteró “Cacho” Castro.
Por otro lado, se refirió a la conflictiva relación que, históricamente, ha tenido el peronismo con la iglesia y recordó “en el año ’55, el homenaje se tuvo que hacer en la San Ponciano. Eran tiempos muy bravos”.
“Cuando se ha hecho en la Catedral, pasaba como ahora que -ni bien terminaba la misa cerraban el portón- y nosotros cantábamos la marcha con un bombo en la puerta de la Catedral”, contó el presidente de la comisión de homenaje.
Al respecto, también mencionó lo dicho por el sacerdote durante la celebración de la misa. “Habló sobre las madres de plaza de mayo y dijo que en vez de dar vueltas a la plaza recuerden a sus hijos realizando ayuda social”, dijo Castro a lo que le agregó: “Menos mal que vivimos en libertad”.
Historia de príncipes y princesas
El historiador Félix Luna escribió que el príncipe Bernado -con fama de mujeriego- quedó “maravillado por la belleza de Eva Perón y le hizo varios regalos”, entre ellos la Gran Cruz de Orange, una importantísima orden holandesa, en un acto en la Casa Rosada.
Ante la audiencia, el príncipe anunció: “Es para mí un gran y verdadero privilegio poder hacer entrega a Vuestra Excelencia de la Gran Cruz que Su Majestad, la Reina Juliana, le concede como prueba no solamente de la amistad que desde hace años existe entre el pueblo argentino y el de los Países Bajos, sino también como testimonio de aprecio a la gran obra que Vuestra Excelencia ha llevado a efecto para elevar el bienestar del pueblo argentino ".
Al parecer, la amistad entre Juan Domingo Perón, Evita y el príncipe holandés eran tan fluidas que, en varias oportunidades, se los acusó de tener en común negocios poco claros. En el marco de esa relación e impulsado al mismo tiempo por la necesidad del Gobierno holandés de reforzar las relaciones diplomáticas holando-argentinas, el príncipe viajó a nuestro país, llegando a Buenos Aires el 4 de abril de 1951. Por entonces, visitó la fundación que creó y lideró Eva Perón.