Al ritmo de un proceso social, los juegos escolares en los recreos fueron mutando. Las bolitas, la mancha, las escondidas y las figuritas fueron reemplazadas en muchos ocasiones por aplicaciones de los celulares y el uso de redes sociales. Pero una polémica modalidad comenzó a hacer ruido en el ámbito escolar de la Provincia y ya se instaló en los secundarios platenses: el juego de la goma.
La actividad consiste en frotar el dorso de la mano de un compañero con una goma de borrar, mientras éste deletrea el abecedario. En algunos casos se fue complejizando y quien acepta el reto tiene que decir un nombre propio para cada letra. Aquel participante que llegué a expresar la mayor cantidad de letras o nombres, es el ganador.
Los jóvenes frotan rápidamente la goma de borrar en la piel de su compañero para que éste se rinda. Las irritaciones y quemaduras son visibles y pueden derivar en infecciones. Quienes detectaron esta situación fueron profesores de clubes de barrio, donde los alumnos realizan actividades por fuera del colegio, y decidieron advertírselo a NOVA. Las instituciones escolares todavía no tomaron medidas al respecto y no hicieron trascender el problema.
Esta modalidad de diversión y daño físico se importó desde Méjico, en las calles y colegios aztecas lo llaman “diablito”. Cuando el uso de las tecnologías no es el adecuado, las grandiosas herramientas que provee Internet se convierten en un arma de doble filo: aquí se introdujo un juego foráneo y poco recreativo que deja lastimaduras en los chicos. Preocupación en padres y docentes.