Desde hace algunos años, el boxeo recreativo es un deporte que se viene instalando de a poco en gimnasios y clubes de barrio de la ciudad de La Plata. Ariel Ferramonti, uno de los instructores, visitó las oficinas de NOVA y nos comentó cómo fueron sus inicios y las experiencias al dar clases.
Sus comienzos fueron en el año 1997, luego una lesión en el fútbol y por recomendación de un amigo. En aquel entonces vivía en Lanús, y conoció a un profesor al que lo catalogó como “un verdadero docente”. Diez años después se mudó a La Plata y allí, mientras hacía rehabilitación, volvió a relacionarse con el boxeo.
Actualmente da clases en el Centro de Fomento Estrella de La Loma, en calle 41, Número 431 entre 18 y 19, los días lunes, miércoles y viernes. En diálogo con NOVA, comentó que “me fui enamorando y me enganché como una actividad extra a mis estudios, y me enganché, más allá de que siempre lo realicé en forma amateur”.
En este mismo sentido, Ariel remarcó que “el año pasado tenía ganas de enseñar, averigüé por el curso de instructor, hice el curso y empecé a buscar gimnasios. Me encontré con este club de barrio, que me abrieron las puertas, que es muy lindo y está creciendo día a día con las actividades que tiene y es muy familiar”.
Sobre sus clases, reveló que “trato de hacer lo mejor, y a mis alumnos les digo que entrenen como si fueran profesionales, pero divirtiéndose”, y al mismo tiempo, señaló que “el boxeo no discrimina, se necesita muy poco para aprender este deporte. Sólo las ganas y darle para adelante”.
Por su parte, Daniel Zambaglione, uno de los tantos alumnos que asisten a las clases de Ariel, destacó que “en mi experiencia personal, encontré algo que no había encontrado en otros gimnasios, que es la vocación que transmite, porque no solamente es lo que él sabe como instructor, sino como él se planta con nosotros”.
Al respecto, amplió que “la primera consigna es que nos divirtamos, que seamos prolijos en los movimientos, y que no estamos compitiendo por la corona”, y sobre el club, detalló que “es muy económico y accesible, uno paga una cuota simbólica. Sería muy bueno que se sumara más gente”.