Una vecina del barrio de Villa Elisa acusó a la delegada de ese barrio platense, Virginia Pérez Cattáneo, de realizar un desalojo ilegal y de forma violenta de la casa en cual estaba viviendo. Además, Carmen Belén, la víctima de esta situación, sostiene que recibió amenazas y mal trato por parte de la titular del centro comunal.
La empleada municipal la había incriminado de haber usurpado el terreno en el que se encuentra su precaria vivienda y, por tal motivo, decidió actuar el domingo pasado por la tarde de manera prepotente. La intervención terminó en un conflicto vecinal, con una pareja que se autoproclamaba dueña del predio y, posteriormente, las partes asistieron a la Comisaría, realizando sendas denuncias.
Al llegar la noche, unos vecinos se acercaron junto a la delegada, a los gritos acusándola de usurpación y de haber tomado el terreno y al mismo tiempo, le exigió que muestre la documentación que tiene del inmueble. Sin embargo, aunque sea funcionaria pública, no puede requerir ni reclamar ningún tipo de documentación, quienes sí pueden hacerlo son los oficiales de policía o un agente fiscal.
Una vez que Carmen Belén se acercó a la Comisaria, el personal administrativo se negó en principio a tomarle la denuncia por supuestas presiones que habrían recibido. Minutos después, el personal policial confirmó que se le iba a tomar la delación, pero indicaron que la fiscal había ordenado por teléfono que no tiene que quedar nadie dentro de la propiedad.
Cuando la víctima regresó a su domicilio, se encontró con la delegada municipal acompañada de una mujer y tres hombres, intentando ingresar a la propiedad a la fuerza, por lo que se produjo un forcejeo del que Carmen concluyó con algunos golpes. Estas cuatro personas que estaban armadas, supuestamente eran policías de civil, y seguían las órdenes de Pérez Cattáneo.
Para poder realizar el desalojo, tendría que haber una orden por escrito, y debería haber sido notificada la situación, algo que no sucedió, más allá de que la titular del centro vecinal quiso argumentar que seguían instrucciones de la Fiscal Betina Lacki, algo que fue posteriormente desmentido.
Luego la víctima se dirigió desde Villa Elisa a la DDI de La Plata a radicar la denuncia e hicieron lo mismo en Asuntos Internos de la Policía por el mal manejo de los efectivos en el supuesto allanamiento. El desalojo lo hicieron de civil, en un Peugeot 504 negro y sin ningún patrullero, siguiendo directivas de la delegada municipal y sin orden.
Actualmente, Belén Carmen se encuentra sin hogar, en calle junto a sus hijos, de los cuales uno es menor de edad, hasta tanto se resuelva su situación por la vía judicial. En este sentido, decidió escribirle una carta al intendente Julio Garro, para que conozca el episodio sucedido días atrás.