Un grupo de trabajadores del Restaurant Malvinas ubicado en 19 entre 50 y 51 denunció un drástico recorte de sus salarios de este mes sin notificación alguna. Indignados por esta situación de abuso laboral, los empleados decidieron llevar el al Ministerio de Trabajo de la Provincia y la Municipalidad de La Plata y al mismo intendente Julio Garro para que tome cartas en el asunto.
El ingreso de la mayoría de los empleados oscila entre los 6500 pesos, 7 mil, 8 mil, 10 mil, dependiendo del rango que ocupa cada uno. Ante el hecho, uno de los empleados, disconforme con el ajuste de su salario se presentó en la vidriería de José Spinelli (dueño del restaurant) para preguntarle los motivos del descuento y reclamarle que le pague la parte del sueldo que falta.
De acuerdo con el documento en el que se denuncian estos hechos, ante el reclamo del trabajador del negocio de comidas, Spinelli “salió con su patota de empleados de la vidriería queriendo golpearlo y amenazándolo de que le iba a romper el auto”. Así las cosas, al trabajador no le quedó otra opción que retirarse y, al llegar a su casa, unas horas después, lo llamaron para informarle que quedaba despedido junto a su esposa.
Cabe precisar que el mencionado negocio pertenece a la comuna, al igual que el restaurant del Pasaje Dardo Rocha, el buffet de la Terminal de Ómnibus, el Centro Cultural de Los Hornos y la República de Los Niños, entre otros lugares. Y es el Ejecutivo local quien otorga las concesiones para que la administren distintas empresas. Lo irregular de estos convenios es que se hacen siempre sin licitación pública previa, tal como indica la ley.
“Redactamos este comunicado para hacer de público conocimiento la situación laboral crítica que estamos atravesando, no solo debido al contexto mundial que trae como consecuencia la pandemia del Covid-19 en nuestro país, sino las condiciones laborales en las que nos encontramos desde hace varios años”, expresan en el documento.
Asimismo, aseguran que la anteúltima empresa que tuvo el manejo del restaurant fue Segast S.A. que aunque legalmente no figure como tal, estuvo manejada por Spinelli. En 2018 la firma decidió irse y pidió a los empleados que se encontraban en blanco que renuncien sin ninguna indemnización o garantía bajo el extraño argumento de que la nueva administración era de su confianza e iba a pasarles a planta enseguida.
“Casi la totalidad de los empleados tuvimos que presentar la renuncia porque no nos dieron lugar a decidir”, admiten los trabajadores y agregaron que “tampoco importó que para muchos de nosotros este trabajo fuera el único sostén económico de nuestras familias. No hubo acercamientos ni buena predisposición para resolverlo”.
La nueva administración es conducida por la firma Candy Cake, cuyo apoderado legal es Rodrigo Moralejo, primo de Spinelli. “Nuestro trabajo se encuentra tan flexibilizado al mando de estas empresas que por ejemplo nos hicieron en varias oportunidades ir al Palacio Municipal para servirles en reuniones gratuitamente”, denunciaron.
Ante esta situación, los empleados invocaron a las autoridades de la Municipalidad de La Plata para que quite la concesión de esta empresa, ya que no cumple con el decreto impuesto por el Gobierno nacional, sobre la prohibición de despidos, el sostenimiento del pago total de salarios mientras dure la cuarentena.