Por Leonardo J. Glikin, director de CAPS Consultores, especial para NOVA
Toda empresa, ya sea familiar o no, está expuesta a diversos riesgos. El verdadero desafío del empresario radica en identificarlos a tiempo y adoptar medidas para evitarlos o, en su defecto, afrontarlos de la mejor manera posible.
Algunos de estos riesgos son externos, como una devaluación, el aumento de las tasas de interés, la apertura de importaciones o el cierre de un mercado. En estos casos, el empresario debe anticiparse y tomar las decisiones adecuadas para minimizar el impacto.
Sin embargo, existen otros riesgos internos que pueden comprometer la estabilidad del negocio. Entre ellos, se encuentran aquellos relacionados con las personas que integran la empresa, especialmente en el caso de las PyMEs. A estos los denominamos "Las Cinco D":
Veamos en detalle cada uno de ellos.
1D: la defunción
El fallecimiento de una persona clave dentro de la empresa implica no solo la pérdida de su conocimiento y experiencia, sino también la llegada de sus herederos.
¿Están realmente preparados para asumir ese rol? ¿Tienen formación en gestión empresarial? ¿Coinciden con la visión y los métodos de quienes han tomado las decisiones hasta ahora?
Las disputas pueden surgir tanto entre los herederos y los actuales miembros de la empresa, como entre los propios herederos si no existe una distribución equitativa del patrimonio. Esto puede provocar incertidumbre, estancamiento en la toma de decisiones e incluso la pérdida del posicionamiento en el mercado.
2D: el divorcio
Cuando un empresario enfrenta una crisis matrimonial o se divorcia, no solo está en juego el reparto de bienes, sino también su estabilidad emocional y capacidad de liderazgo.
El estrés, la falta de concentración y los altibajos emocionales pueden afectar su desempeño y generar distracción en la gestión del negocio.
Además, las disputas legales pueden llevar a la intervención judicial de la empresa o incluso a que el ex cónyuge termine convirtiéndose en un socio no deseado, con el potencial de desestabilizar el negocio.
3D: la discapacidad
Una enfermedad o accidente que genere una discapacidad en un socio clave puede tener graves consecuencias para la empresa.
Por un lado, se pierde el aporte de esa persona, ya sea por limitaciones físicas o cognitivas. Por otro, se incrementan los gastos debido a tratamientos y cuidados médicos.
La combinación de menor productividad y mayor carga económica puede poner en riesgo la estabilidad financiera del negocio.
4D: diferencias con los socios
Ya sean familiares o no, los socios deben compartir una visión común y mantener una buena relación. Cuando esto no ocurre, la empresa puede volverse un verdadero campo de batalla.
Las diferencias pueden darse entre generaciones, debido a distintos enfoques sobre la gestión del negocio, o incluso dentro de la misma generación por cuestiones de estilo, confianza o valores.
Mientras el conflicto se desarrolla, se paralizan proyectos, se genera un clima laboral tenso y los empleados perciben la falta de rumbo. En muchas ocasiones, el enfrentamiento se intensifica porque cada parte cree tener la razón y solo busca vencer al otro, sin medir el daño que puede ocasionar a la empresa.
Este tipo de disputas pueden ser tan destructivas como un tiroteo en un avión a 10.000 metros de altura: no solo afectan a los involucrados, sino que ponen en peligro la continuidad del negocio.
5D: deudas
Si un socio enfrenta problemas financieros y es sometido a ejecución de bienes, concurso preventivo o quiebra, su participación en la empresa puede quedar comprometida.
Esto implica que su parte de la sociedad podría ser rematada y terminar en manos de la competencia o de actores con intereses ajenos al negocio.
Además, un socio endeudado puede presionar para realizar retiros excesivos de dinero, comprometiendo aún más la estabilidad financiera de la empresa.
¿Cómo protegerse de las "Cinco D"?
El mayor error es pensar que "esto no me va a pasar a mí". La clave está en anticiparse, evaluar el impacto de cada riesgo y tomar medidas preventivas.
Algunas estrategias recomendadas incluyen:
Conclusión
Las "Cinco D" representan amenazas reales para cualquier PyME. Sin embargo, con planificación y estrategias adecuadas, es posible minimizar su impacto y asegurar la continuidad del negocio.
No se trata de esperar a que los problemas lleguen, sino de prepararse con antelación para que, cuando ocurran, la empresa esté lista para enfrentarlos con éxito.