Tras la brutal represión sufrida en la noche del lunes durante el desalojo de la terminal de la empresa, choferes y trabajadores de la línea Este de colectivos realizan desde las primeras horas de la madrugada un corte en Ruta 11 a la altura de calle 610 para impedir la salida de los coches conducidos por empleados de otras líneas.
En esta oportunidad, los trabajadores están acompañados por referentes de distintas organizaciones políticas y sociales, y el piquete tiene por objetivo bloquear el paso de los colectivos de esa empresa que quieran comenzar el recorrido, pero no se impide el tránsito de vehículos particulares ni de coches de otras empresas de transporte.
El conflicto comenzó sorpresivamente a comienzo de la semana pasada por el despido de 17 empleados, lo que motivó un corte sorpresivo para pedir su reincorporación, dejando a mas de 70 mil platenses sin conexión con el centro de la ciudad, y actualmente se debate en audiencias en el Ministerio de Trabajo sin que las autoridades hayan logrado articular una repuesta.
Los trabajadores habían resuelto realizar retención de tareas en el lugar de trabajo por tiempo indeterminado hasta la reincorporación de los despedidos que luego de no tener representación habían comenzado a organizarse, al punto que cinco de los 17 eran candidatos a delegados gremiales, por lo que se sospecha presión de parte de la UTA.
La situación de violencia se desató este lunes cuando la policía llegó al lugar para desalojar a los manifestantes y lo hizo sin medir el uso de la fuerza, lo que motivó una protesta espontánea por parte de algunos sectores en el centro de la ciudad y el piquete que ahora impide la salida de los coches en ruta 11.
La compañía que tiene la concesión de la línea es Empresa Línea Siete S.A.T., subsidiaria del Grupo Autobuses Santa Fe, que el año pasado estuvo a punto de anunciar la quiebra, y algunos de los ramales de la ESTE fueron cedidos a la empresa Expreso La Plata (subsidiaria de Unión Platense) y otros a Micro Express.