El joven edil del FpV – Nacional y Popular, Gastón Castagneto, había salido a denunciar que desde la municipalidad existen “persecuciones” ideológicas contra los centros culturales de La Plata, a través de un registro para su reglamentación. Frente a esas declaraciones, el secretario de Cultura del municipio, Gustavo Silva, dialogó con Realpolitik y fue tajante: “Estoy contando recién ahora cuál es el trabajo que hicimos en conjunto, porque me obligan las declaraciones de esta persona”, expresó.
La entrevista completa realizada por Realpolitik
1-El concejal Gastón Castagneto denunció que la gestión de la municipalidad ejerce contra los centros culturales una “persecución ideológica”...
-Yo soy muy respetuoso de las ideas de los demás, lo que pasa es que esto me parece una estupidez. Tiene que ver también con el desconocimiento que tiene este concejal, primero porque la ordenanza no la votamos nosotros, la votó su partido. Eso es lo primero que tiene para informarse. De propiciarse una persecución, la hicieron ellos: sobre esta ordenanza lo único que hicimos nosotros es estar de acuerdo en que necesitábamos reglamentar. La reglamentamos y la reglamentación -habría que informarle también esto a Castagneto- la hicieron todos los centros culturales conjuntamente con la municipalidad.
-Entonces, toda la letra de esa reglamentación se hizo en conjunto con las tres redes de centros culturales más importantes de la ciudad. Que además, esas tres redes no pertenecen a nuestro espacio político. De todas formas, todos saben públicamente que yo soy peronista y vengo del peronismo. Es raro que yo vaya a perseguir al mismo grupo político al que pertenezco. No estoy en el FpV, pero soy peronista, entonces no tiene mucho asidero.
-No vale la pena contestar a semejante idiotez. Él puede hacer una crítica, puede no estar de acuerdo en la letra chica, lo único que tiene que saber es que todo se hizo en consenso con los actores de la cultura y los centros culturales. Nada a espaldas de nadie.
2-La municipalidad finalmente reconoció el hecho de las clausuras, después de la movilización...
-Yo lo reconocí desde el primer día. Y no fue por una cuestión política, porque jamás hice pública una foto con los centros culturales y estoy contando recién ahora cuál es el trabajo que hicimos en conjunto. Porque me obligan las declaraciones de esta persona, que dice que nosotros vamos a perseguir políticamente.
-La cultura es transversal, a nosotros no nos importa qué piensa políticamente una persona, su religión o su status, nos preocupa que sean actores de la cultura emergente, consagrados. No está en nosotros cada vez que alguien habla salir a contar lo que hacemos, pero en este caso lo motiva semejante aseveración. Él está convencido de que nosotros estamos encarando una persecución.
-No estoy a favor de que cierren, me he puesto siempre del lado de los actores culturales, de hecho vengo de ahí. No sé qué más se puede decir después de semejante salvajada. Pero bueno, entiendo que la política es así y cada uno tiene derecho a ver lo que quiera.
3-¿Cuál es la situación actual en este conflicto?
-Las clausuras cesaron y eso fue un tema interno de Control Urbano. Yo lo dije, que no responsabilizo a Roberto Di Grazia, fue algo que ya lo corregimos internamente. Vuelvo a decirlo: no estoy a favor de las clausuras y cuando tuve que salir a hablar públicamente me puse del lado de los centros culturales. No por una postura política, sino por convicción.
-Además, esto es algo que digo siempre: no van a encontrar a ningún integrante de un centro cultural en una camioneta 4x4 cero kilómetro. Es gente de trabajo que tiene un impacto tremendo en la sociedad. Generan empleo, porque ahí trabajan los artistas que no encuentran en el estado la contención. Hasta ahora, nosotros no creemos que el estado haya estado presente en la cultura de la ciudad.
-(Los centros) no han podido invertir en los lugares físicos porque la prioridad siempre fue el trabajo social. Entonces como no hay lucro, es muy difícil que ellos tengan los establecimientos en condiciones. La preocupación siempre es esa. Por supuesto que no tienen matafuegos, o salidas de emergencia o ignifugado. Es un tema de seguridad, pero no es porque ellos no han querido, todo lo contrario; lucharon por la ordenanza y trabajaron en la reglamentación. Justamente también porque la preocupación de los centros es ponerse en regla y que los espacios empiecen a transitar ese camino de la habilitación.
-Ellos han hecho un excelente trabajo y si la cultura de esta ciudad está viva, es por los actores de la cultura, entre ellos los centros culturales. Y no por el estado.
¿Cómo continúa el proceso de reglamentación?
-La reglamentación estaba para la firma del intendente, y ahora ya se firmó. La vamos a promulgar en una semana, se va a poner en el boletín oficial y a partir de ahí corren los sesenta días para inscribirse. Ya algunos centros, independientemente de eso, se inscribieron: tenemos cerca de cuarenta inscriptos.
-Después viene un plazo a partir de la inscripción de ocho a diez meses, un plazo en que nosotros tenemos que ayudar a los centros y trabajar en conjunto para que ellos puedan hacer las obras necesarias y que los establecimientos estén en condiciones de funcionar.