Por María del Carmen Taborcía (*), especial para NOVA
Quizás sea pura coincidencia. Tal vez no. ¿Me parece a mí, o verdaderamente muchas de las teorías expresadas a lo largo de los siglos XX y XXI, respecto del origen y el fin del universo, se aplican a nuestro país?
Entre las teorías más aceptadas sobre el origen están: la del Big Bang, del estado estacionario, la inflacionaria y la del universo oscilante. Brevemente:
1) el Big Bang fue una onda expansiva masiva que permitió a toda la energía y materia surgir. Podría pensar en nuestras luchas libertarias de principios del siglo XIX, extendidas por los demás territorios latinoamericanos y que dieron nacimiento a las naciones hoy conocidas.
2) la del estado estacionario nos explica que a pesar de que el Universo siempre está en expansión, mantiene la misma densidad gracias a la creación continua de nueva materia. Es posible compararla con esos períodos en que no vamos para atrás ni para adelante, que solo nos sostenemos en el tiempo, pero que, pese a ello, nuestros recursos naturales y humanos renovables nos permiten sobrevivir.
3) la inflacionaria nos dice que hay un Universo real y un Universo observable, este último es más pequeño y es el habitado por el ser humano. Qué decir de esta, es demasiado explícita para nosotros, y algo tuvimos que ver seguro en su desarrollo.
4) la oscilante afirma que el universo ha estado creándose y destruyéndose continuamente, pasando por una fase de expansión y otra de contracción. Pues esta se adapta muchísimo a los constantes cambios que aquejan a la Argentina.
Las teorías sobre el fin del Universo son numerosas: del Big Crunch, Masificación de los agujeros negros, el Fin del tiempo, el gran Rebote, el Big Rip, del Multiverso, del Big Freeze, el universo es eterno, etc.
Dos de ellas, me impactaron: 1) la masificación de los agujeros negros propone que llegará un punto que existirán tantos agujeros negros, que canibalizarán la materia ordinaria. Con el paso de los años, los agujeros negros irían desapareciendo, y quedaría prácticamente todo vacío; y 2) el Big Rip nos habla de una fuerza invisible llamada “energía oscura” que provocaría una expansión acelerada del universo, tan incontenible, que este saldría disparado hacia la nada.
Sin comentarios.
(*) Abogada y escritora