Por iniciativa de
Alrededor de las 17 horas y a sala llena comenzaba la función, donde su protagonista Alex Gretto recibió al público bailando, cantando y haciendo palmas, que junto a su complicidad iba generando un clima de mucha expectativa y emoción.
Alex se caracteriza por ser un provocador de emociones, de sensaciones y en especial de mucha, pero mucha risa, es el niño que todos llevamos dentro; que disfruta jugando; que hace reír con su visión del mundo y sus intentos de posarse por encima de sus fracasos.
Combinando proyecciones interactivas, malabares de rebote, zancos, música en vivo, transformaciones inverosímiles, luz negra y equilibrismo extremo; junto a música de películas y humor, Alex Gretto brindó un gran show, lleno de dinamismo y constante interacción con un público exigente y participativo, que lo desafiaba entre prueba y prueba.
Para cerrar su puesta en escena presentó un alucinante juego de luces en la oscuridad que sorprendió a grandes y chicos, provocando murmullos, risas y palmas que despidieron a este personaje sin igual.
Alex, maravillado con el Teatro y el público magdalenense, se acercó a las puertas de salida para saludar con un “choque a los cinco” a todos los niños, y no tan niños, y posó para la foto con todos los que allí asistieron.