Un grupo de madres cortó calle 12 entre 45 y 46 para exigir que sus hijos puedan concurrir a la Escuela Especial Nº 517, que se encuentra en pésimas condiciones. María Besombres, docente del establecimiento, le abrió las puertas a NOVA para reflejar la situación edilicia del lugar: “Cuando llueve entra agua por todos lados”, expresó.
Silvina Menés, una de las madres, protestó que los chicos estuvieron un mes sin clases y recién este lunes volvieron a las aulas. Tres niñas que avivaban el fuego detuvieron su juego para mostrar un cartel que rezaba: “Queremos estudiar”. A pesar que la marcha fue coordinada por muchas familias, unas pocas se acercaron a la movilización en frente de la escuela.
“Fuimos a Educación y a Infraestructura, pero lo único que hacen es pasarse la bolilla”, admitió Leila Valentini. Desde la institución admitieron que se acercaron del Consejo Escolar, pero solo arreglaron cosas mínimas, como las tapas de plástico de la luz.
Por su parte, Loreley Masagues, sostuvo que a la E.E. 517 concurren 150 chicos que, en su mayoría, viajan desde la periferia de la ciudad: “Recorren varios kilómetros para ir a estudiar y cuando llegan a la escuela se encuentran que no tienen clases”, concluyó.
El ciclo lectivo 2013 sigue sin poder desarrollarse regularmente. Desde hace años la situación edilicia de las escuelas es crítica, los paros fueron una constante y la inundación afectó a muchas instituciones. Mientras los gremios continúan amenazando con paros y el Estado no se hace cargo de los problemas estructurales de la educación, los niños piden volver a las aulas.